Te explicamos las obligaciones legales ante modificaciones de una instalación térmica

¿Qué instalaciones están sujetas a normativa de RITE?

A efectos de la aplicación del RITE se consideran como instalaciones térmicas las instalaciones fijas de climatización (calefacción, refrigeración y ventilación) y de producción de agua caliente sanitaria, destinadas a atender la demanda de bienestar térmico e higiene de las personas.

 

El Reglamento de instalaciones térmicas en los edificios (RITE) entró en vigor el 29 de febrero de 2008, por lo que se podría pensar que sus prescripciones no van a ser aplicables para instalaciones ejecutadas antes de ese año. Sin embargo, cuando se reforma una instalación térmica, aunque sea anterior a la fecha indicada anteriormente, puede ser que la parte reformada deba cumplir los preceptos del RITE, además de tener que realizarse la tramitación administrativa correspondiente (realización de proyecto o memoria, emisión del certificado de instalación, etc).

¿A qué tipo de reformas les aplicaría el RITE actual?

El reglamento de instalaciones térmicas nos indica las siguientes:

 

  1. a) La incorporación de nuevos subsistemas de climatización o de producción de agua caliente sanitaria o la modificación de los existentes.
  2. b) La sustitución de un generador de calor o frío por otro de iguales o diferentes características.
  3. c) La ampliación del número de equipos generadores de calor o frío.
  4. d) El cambio del tipo de energía utilizada o la incorporación de energías renovables.
  5. e) El cambio de uso previsto del edificio.

Cuando la reforma implique el cambio del tipo de energía o la incorporación de energías renovables, en el proyecto o memoria técnica de la reforma se debe justificar la adaptación de los equipos generadores de calor o frío y sus nuevos rendimientos energéticos así como, en su caso, las medidas de seguridad complementarias que la nueva fuente de energía demande para el local donde se ubique, de acuerdo con el RITE y la normativa vigente que le afecte (por ejemplo en el caso de instalación de calderas de gas).

Cuando haya un cambio del uso previsto de un edificio, en el proyecto o memoria técnica de la reforma se analizará y justificará su explotación energética y la idoneidad de las instalaciones existentes para el nuevo uso así como la necesidad de modificaciones que obliguen a contemplar la zonificación y el fraccionamiento de las demandas de acuerdo con las exigencias técnicas del RITE y la normativa vigente que le afecte.

El titular o usuario de la instalación deberá conservar la documentación de la reforma. Dicha documentación comprenderá como mínimo la factura de adquisición del generador y de su instalación.

Por último indicar que, independientemente de la fecha de la instalación térmica o de las reformas que se efectúen, se deben realizar las inspecciones periódicas y las operaciones de mantenimiento indicadas en el RITE.